Pablo Mesa García
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Se realiza primero una pequeña introdución que sintetiza los motivos y la temática del podcast.
Esta es la historia de Antonio, María, Pedro y Nerea, pero podría ser la tuya, ellos llevan tiempo usando distintas redes sociales como instagram, twitter, facebook… donde, como la mayoría de las persona suele hacer, escogieron un nombre de usuario uno parecido al suyo e incluso en su biografía, determinan su edad, gustos, aficiones, estudios, entro otras muchas cosas… De hecho en sus publicaciones también comentan que productos les gustan, que no, por qué? Cuáles son sus gustos musicales, ropa… Y tal vez, penséis bueno, esta no es mi historia porque yo no publico nada sobre que ropa me gusta, o que canciones o artistas, pero ¿nunca has subido una historia a instagram con la canción que te gusta?, ¿nunca has subido una foto con la ropa y el outfit que te encanta?, ¿nunca has puesto por twitter lo mucho que te gusta tal película, comida, producto, ordenador, juego o por el contrario lo poco que te gusta, o comentario sobre cierta persona, marcas...?
Sin saberlo todos somos Antonio, María, Pedro y Nerea, compartimos datos personales en las redes sociales porque actuamos por lo que en las redes se conoce como mecanismos de confianza, que hacen que queramos compartir nuestros gustos al igual que otras personas, con el fin de generar confianza, acercamiento y conexiones con otras personas. ¿Pero sabemos a qué nos exponemos? Esta historia es más implícita, porque es algo que no se ve, pero en la actualidad es todo un negocio para empresas y las propias redes sociales, la mayoría de empresas se nutren de la información individual que nosotros depositamos en nuestras redes, sin la intención que otras personas las usen con fines económicos o de marketing, pero la realidad es que a través de estos datos muchas empresas son capaces de promocionar su producto a un público más objetivo, recoger datos que lo ayuden a promocionarlo, mejorar y a hacerlo más atractivo para las personas de las que recogen los datos. Un estudio refleja que las empresas consiguen un 72% de las veces los nombres reales de las personas, un 15% la edad, 42% de sus estudios o lugares donde lo hicieron entre otros…
Puede que no lo supieras pero la legislación en este ámbito es un tanto escasa y muchas agencias de privacidad lo que recomiendan es el uso de seudónimos que no faciliten nuestra identidad. ¿Y tú, ahora que lo sabes que vas a hacer al respecto?
Finalizando con una conclusión sobre la importancia de la privacidad en redes sociales.
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-Introdución:0- 37 segundos
-1º Historia:
37 - 2:53
minutos
- Final:
8:45 - 9:12
minutos
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0- 2:53
minutos
8:45 - 9:12
minutos
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María
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A través de Instagram mostramos la imagen que queremos que el resto del mundo tenga de nosotros mismos, en las que con las publicaciones pretendemos impactar y provocar emociones en nuestros seguidores ya que en su mayoría, las fotos están relacionadas como momentos de diversión, logros, caprichos… etc
Por eso se dan situaciones en las que se corre un cierto riesgo del que pocos usuarios son conscientes. Es la tendencia de Instagram, la de llevar a sus usuarios a una realidad paralela, considerada como una realidad satisfactoria a la que Freud llama enfermedad por su nocividad biológica, es aquella en la que los usuarios intentan agradar a sus seguidores siguiendo unos patrones de publicaciones populares.
Ponemos como ejemplo la historia de una chica que ha perdido gran cantidad de peso y lo muestra mandando a un compañero de clase una foto comprometedora que no llega a ser censurada pero si es utilizada como medio de chantaje, por un grupo de alumnos de su propia clase con lo que la engañan y amenazan con difundirla.
Este tipo de situaciones son muy frecuentes en adolescentes de edades comprendidas entre los 12 y los 16 años, ya que son las edades en las que empiezan a descubrir sus cuerpos, las redes sociales, además de muchos de ellos conocer al que será su primer amor y con el tienen confianza plena, sin pensar en las consecuencias que esto conlleva, debido a que una vez que una foto, video o mensaje sale de tu teléfono pierdes la pista del recorrido que puede alcanzar por ello y por las situaciones expuestas es necesario concienciar de la cara oscura de esta nueva forma de socializarnos, a todos los usuarios de cualquier red social.
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2º Historia:
2:53 - 4:23
minutos
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2:53 - 4:23
minutos
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Nazaret
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Se expone una situación ficticia sobre una chica que manifiesta una serie de dificultades y limitaciones a la hora de ser contratada en una empresa tras haber publicado en sus redes sociales algunos posts negativos acerca de ésta.
En la actualidad el auge de las redes sociales ha llevado el concepto de privacidad a un terreno peligroso en el que la vulnerabilidad de cada persona en la red aumenta. La información que compartimos en redes sociales con amigos, conocidos, profesores y familia, también puede llegar a esa gran red de personas que tienen “agregados” a nuestros conocidos. En las redes llegamos a contar con un número muy grande de contactos, sin embargo, ese número de personas no forzosamente son nuestros amigos, y en ocasiones ni siquiera los hemos visto, no podemos decir que confiamos en esa cantidad de personas. Si en la vida real no vamos por la calle contándole a algún desconocido qué es lo que vamos a hacer, hacia dónde vamos, de dónde venimos, cómo me llamo, etc; es decir, es un sin fin de información que puede repercutir de muchas formas hacia nuestra persona, entonces, ¿cuál es el motivo de esa confianza que plasmamos al mostrar tanta información en estas plataformas? Lo que la gran mayoría de personas desconoce es que todos estos datos que publicamos constantemente en nuestros perfiles pueden ser también visibles para entidades que ni nos llegamos a imaginar.
Continúo con la historia de Laura, una chica joven, con un gran espíritu emprendedor, con ganas de formar parte de una empresa y poder labrarse su propio futuro; asiste a una entrevista de trabajo para formar parte de un sector empresarial que sostiene varias marcas de cosmética. Al finalizar la entrevista y con el paso de los días la empresa se pone en contacto con ella negándole su admisión en el puesto. Lo que la gran mayoría ignora es que la principal causa de no ser la elegida es debido a que en sus redes sociales, en Instagram para ser exactos, dejó una opinión negativa a sus seguidores acerca de uno de los productos de la marca que trabaja dicha empresa, además de unas críticas un tanto ofensivas.
Por consiguiente, debemos ser muy precavidos y conscientes sobre lo que publicamos en nuestras redes, ya que todos aquellos posts que colgamos con un fin divertido, puede acabar siendo uno de los obstáculos que se nos presenten en nuestro futuro laboral.
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3º Historia:
4:23 - 6:12
minutos
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minutos
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Ana
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Mostrar el peligro de la geolocalización es importante, se expone el lugar dónde estás en ese momento a Internet, el cual es muy amplio con tramos oscuros donde no ves a quien te ve. Compartir las fotos de nuestras vacaciones, de nuestros hogares, sitios frecuentados, lugares preferidos… es decir, dar a conocer la ubicación exacta es algo muy habitual en Instagram: otro ejemplo cotidiano es el de publicar la ruta que haces todos los días de running, resumiendo informas de dónde estás, dónde estarás y a qué hora.
Hay que ser consciente de que toda la información compartida con geolocalización puede acabar siendo accesible también a personas desconocidas, porque aunque parezca lejano según el Ministerio de Interior en el Balance de criminalidad del año 2016: “al año se producen diariamente 307 robos”, sufriendo un aumento en la temporada de vacaciones. Por lo tanto, gracias a la exposición de mostrar a mis amistades que estoy en la playa colaboró con el ladrón para que vaya a mi casa libre.
Por otro lado, también hay veces en las que facilitamos información personal sobre nuestra ubicación sin saberlo, esto es debido a los metadatos en imágenes y videos. ¿Qué son los metadatos? “Información que va unida a un archivo y en la que se detallan diferentes aspectos como la ubicación dónde fue tomada”. ¿Sabías que tus fotos y videos podían aportar está información indirectamente? Hay que tener cuidado, Alex no lo sabía. Es un trabajador que publicó su desayuno en la cocina antes de irse a trabajar, volvió y la puerta de casa estaba abierta, se habían llevado: dinero, ropa y la tablet (lo que más le preocupo por todas las fotos perdidas sin copia de seguridad, y el gran sentimiento de invasión de su intimidad pensando que alguien las está observando; además de todas las cuentas abiertas en ese dispositivo).
Hay que reflexionar sobre esta realidad, de lo que publicamos en la red y diferenciar el contenido público del privado. Tenemos que generarnos conciencia que nos permita evitar exponernos a este tipo de situaciones que pueden conllevar daños importantes, ya no solo de daños materiales sino también a nivel de salud. Seguramente que a ninguno de nosotros no haría gracia que cualquier persona sabría dónde vivimos, estudiamos, el recorrido que hacemos para ir, materiales que tengo de valor… Entonces tampoco lo publiquemos libremente como si solo se lo enseñaría a mi amiga de siempre, por que el “postureo” puede salir caro y es, muy fácil, crear un mapa de tus movimientos mediante tus publicaciones expuestas.
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4º Historia:
6:12 - 8:45
minutos
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6:12 - 8:45
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